lunes, 26 de abril de 2010
Retomando
El momento más emocionante en la montaña rusa es el de las caídas precipitadas, esas en el que el estómago sube hasta la garganta y no se piensa...
Desafortunadamente este momento no es especialmente largo y está seguido por un recorrido por lo más bajo, justo antes de un ascenso incluso más lento y tedioso...
Es una comparación fácil con la vida y los altibajos. Fácil pero errónea. Nadie podrá asegurarnos un nuevo ascenso o una nueva caída... lo más probable es que tras la gran emoción sólo quede detenerse, salir y probar suerte en los juegos de azar.
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